Con temor a no durar: Constituido el cuarto Parlamento israelí en dos años


Jerusalén.- Israel inauguró hoy el nuevo Parlamento, surgido de los comicios de marzo, el cuarto en menos de dos años con el temor a no durar por falta de mayorías para formar gobierno, cuyo encargo fue hoy asignado al primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu.

«Hoy me encuentro ante un Parlamento (Knéset) que se ha disuelto cuatro veces en menos de dos años. Un Parlamento que ha renunciado, una y otra vez, al derecho de manifestar su confianza en un gobierno», lamentó el presidente del país, Reuvén Rivlin, frente a los diputados.

Rivlin alertó de la fragmentación de la sociedad israelí -«laicos religiosos, ultraortodoxos, árabes», describió- y pidió liderazgo a los diputados para superar los desacuerdos y terminar con el bloqueo político sin precedentes que vive el país.

“Ese es el liderazgo que la nación israelí necesita ahora, y no es algo que se espera solo del miembro de la Knéset encargado de formar un gobierno o del nuevo presidente que elegirán, sino de cada uno de ustedes como representantes y líderes del pueblo», clamó.

Trece formaciones han obtenido representación parlamentaria en las elecciones del 23 de marzo que hoy componen el hemiciclo dividido principalmente entre una bancada de apoyo al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y otra contra él por su procesamiento por corrupción.

Más allá de las filias y fobias por Netanyahu, se trata de una cámara de dominio de fuerzas de derechas y religiosas y con solo 30 mujeres de los 120 diputados del Parlamento, y una líder de partido, la laborista Merav Michaeli.

El derechista Likud de Netanyahu es el partido mayoritario con 30 asientos, seguido de los 17 diputados del centrista Yesh Atid, de Yair Lapid, y los ultraortodoxos Shas, con 9 escaños.

Diputados de la Lista Unida árabe rompieron el protocolo de juramento al aludir a los palestinos y pedir durante la toma de posesión «el fin de la ocupación israelí en Cisjordania, del apartheid, de la Ley de Estado Nación (judía) y del racismo».

La Knéset echó a andar el día en que se pone también en marcha el reloj para crear un nuevo Gobierno de coalición que evite de nuevo la disolución de Parlamento y unas quintas elecciones en poco más de dos años.

 

EFE